Ordenando sensaciones

Foto: Iñigo Zama
Foto: Iñigo Zama

 

Por donde empezamos? Es complicado, muchas sensaciones golpean la cabeza aun bastantes horas después, la verdad es que la noche del sábado fue especial, correr durante prácticamente toda la noche rodeado de amigos y conocidos que al final acaban siendo amigos, te deja como poco sin palabras.

Ayudar y acompañar a tres grandes personas, a conducir a buen puerto un reto soñado, con el único fin de hacer sonreír a un niño es una gratificante experiencia, en la que siempre recibes mucho mas de lo que das.

Echando la vista atrás, cuando supe de este reto por boca de Josu, no voy a negar que me atrajo no solo por el fin en si del mismo, también por su vertiente deportiva y el poder compartir kilómetros con amigos, pero una vez metidos en harina lo que me queda claro es que el reto deportivo desapareció y dejo paso al reto de verdad, el ser capaces de transmitir ese esfuerzo conjunto para conseguir un fin único.

No tuve la suerte de estar desde el primer kilómetro corriendo junto a ellos, pero creo no equivocarme al afirmar que durante esta noche se ha creado una especie de complicidad entre los que compartíamos kilómetros mas allá de lo habitual, pero también con los que animaban en cualquier rincón del recorrido, los ciclistas que nos habrían paso en las zonas urbanas, los que trasnochaban para darnos de comer o ponernos un café en cada uno de los pasos por el Sorgin y todos con un único fin, el mismo fin.

Llegada Lezo

No soy de emocionarme fácilmente, pero la mañana del domingo en Lezo, algo se estremecía muy dentro al escuchar a Kalu y a Josu, al ver a Iban empujar la silla de Markel, todos a una, es posible, bendita locura que acertadamente decía hace unos días Kalu, bendita locura que les hizo superar todos los contratiempos, el tiempo caprichoso de una noche de invierno, el frío, el agua, el viento, los dolores que pedían parar y descansar, bendita locura que permitió estar por la mañana en la plaza de Lezo celebrando que somos capaces, que debajo de nuestra coraza hay mas cosas, que por un día olvidamos salir a entrenar y salimos a compartir, a ayudar, a hacernos mas humanos, gracias a los que lo habéis hecho posible, millones de gracias porque algunos hemos recibido mucho sin dar apenas nada.

Pero esto no acaba aquí, el sábado sigue la fiesta y nunca mejor dicho
cartel