Decisiones


Esto de la bicicleta de montaña, es una continua toma de decisiones, no siempre acertadas, jeje


Jaizkibel por sus dos vertientes

El domingo, me levanto temprano pues quiero dar una vuelta con la bici, antes de ir a comer a casa de unos amigos, realmente hace calor para ser las 8 de la mañana, además estoy realmente cansado, a pesar de ello decido salir, (primera decisión, ahora no estoy seguro de que fuera la mas acertada ;-)).

La idea es recorrer Jaizkibel por la vertiente del mar, llegar hasta San Juan y luego volver por la otra vertiente de nuevo a Hondarribi.

Conozco gran parte del recorrido, salvo el tramo de bajada a San Juan, pero confio en mi intuición, jeje, Iluso¡¡¡


Vertiente marítima

El comienzo del recorrido es ya típico y lo he hecho muchas veces, me lo tomo con tranquilidad mientras aun resuenan en mi cabeza los quejidos guitarreros de Bob Margolin, al que tuve la suerte de escuchar ayer en Hondarribi, llego al Molino mas solitario que de costumbre, la mar esta en calma y parece un lago, tan solo rompe el silencio un bañista solitario y madrugador con su perro.

Me encaramo a lo alto de la cala y continuo por los senderos ya conocidos hasta la siguiente cala, la mañana esta tranquila y aprovecho para recrearme con la cámara, casi sin darme cuenta estoy al comienzo del primer repecho importante del día.



Subo buscando la poca sombra que va quedando y tras 2 o 3 kilómetros llego a un cruce de pistas muy cerca de la carretera.


Continuo por una pista ancha que rápidamente comienza a bajar, voy encontrando varios cruces pero la pista que voy siguiendo parece evidente y no dudo en ningún cruce.

Poco a poco la pista va convirtiéndose en camino y mas tarde en sendero, así llego hasta lo alto de una hondonada a la que tendré que bajar para subir por el otro lado,



donde me esperan un par de zetas imposibles sobre la bici y con el sendero prácticamente desaparecido bajo los helechos.



La verdad es que va todo sobre ruedas, jeje, es la segunda vez que recorro esta zona, la anterior en la marcha de Lezo, apenas me dio tiempo a ver el paisaje, así que aprovecho para ir curioseando todo lo que puedo.


Otra zona complicada y realmente empinada me obliga a bajar nuevamente de la bici, tras este repecho alcanzo una pista fácil que me llevara a la carretera de Jaizkibel, donde al llegar tengo que tomar otra decisión, bajo o no bajo a San Juan??, me cuesta pero al final decido no bajar, no se por donde se baja y voy un poco justo de tiempo, así que continuo unos metros hacia arriba por la carretera para salir enseguida a la drcha.


Vía Crucis

Llego a un cruce de caminos uno va hacia Lezo y esta marcado como Camino de Santiago, esa seria la decisión acertada, pues se cruzara con el cortafuegos por donde discurre este «Camino» y solo tendría que seguirlo, pero el otro me atrae especialmente, una alfombra herbosa a la sombra parece que me esta llamando sin reparos, así que continuo por el, (tomando esta vez una decisión no muy acertada), tiene toda la pinta de ir sin perder ni ganar mucha altura hasta los cortafuegos superiores cercanos a Guadalupe que ya conozco.

En efecto el camino no tiene grandes desniveles, pero de repente se convierte en un sendero entre pequeños árboles sin apenas sombra y arbustos, imposible de hacer montado, la bici se me engancha por todas partes y el sendero cada vez esta mas cerrado, tras un laberinto eterno llego a un claro, desde donde descubro una pista un poco mas abajo que promete ser mi salvación, solo tengo que llegar hasta ella, y el camino que traigo parece que baja hacia allí, el problema es que los arbustos y helechos ahora están acompañados de zarzas y pinchos, la bajada mas bien parece un vía crucis de Semana Santa, tengo que utilizar la bici para apartar las zarzas y aun así me siento «La Segadora humana» ;-).

Por fin llego abajo, mis tobillos dan autentica lastima, están llenos de sangre y varios pinchos aun continúan clavados en ellos.

Encuentro una sombra en la pista y me paro a descansar, el sol me esta zurrando de lo lindo y la «pájara» ya me esta rondando, tras unos minutos de limpieza de piernas que aun están llenas de pinchos ;-), y de terminarme todo el agua del «camel», continuo bajo un sol aplastante, esta pista parece que va a ser definitiva, pero realmente me esta costando hasta rodar en llano, para mas INRI, la pista termina sin mas, ni un camino ni nada parecido sale de ella.


Mis amigos los caballos

Esta vez me tiro por un bosque perdiendo un poco de altura y la suerte me sonríe, un poco mas abajo, un grupo de caballos me descubren una fuente de la que doy buena cuenta, además su rastro me conduce a otra pista ya conocida, doy botes de alegría, bueno es un decir, que no esta muy cuerpo para muchos botes, 😉 tan solo me queda subir un poco mas, haciendo frente a la medio pájara que ya llevo, y la pista pica hacia abajo hasta la ermita de Guadalupe.

Paro un poco a descansar en una sombra cerca de la ermita y desde aquí solo hay que continuar por los caminos conocidos hasta el Faro de Higuer.



Luisma.